Una corona dental cubre por completo un diente dañado o debilitado, devolviéndole resistencia, forma y una apariencia natural. También se usa como la pieza final sobre un implante dental.
¿Cuándo se recomienda?
- Después de un tratamiento de conducto (endodoncia).
- Dientes muy debilitados por caries extensas o fracturas.
- Como restauración final sobre un implante dental.
- Para mejorar la forma o el color de una pieza muy desgastada.
¿Qué materiales se usan?
El material se define según cada caso — zirconio y porcelana son opciones habituales por su resistencia y apariencia natural. Se confirma en la valoración cuál es la más adecuada para tu pieza.